lunes, 8 de febrero de 2010

HABITANDO LA NATURALEZA

Residir en el número aúreo es posible. Recordemos que este número, llamado PHI, tiene un valor de 1,618... y una cantidad infinita e irracional de decimales, y que es el que más conexiones tiene con los patrones naturales, como veíamos en este mismo blog.

Os presento la "Casa Nautilus". Está en Naucalpán, México.



Es una construcción del arquitecto mexicano Javier Senosiain , del año 2007.

El Nautilus es una concha muy especial, ya que cada uno de los arcos de circunferencia que conforman sus espirales se relaciona con el anterior mediante proporciones aúreas. Así que esta casa cumple en cada una de sus circunvalaciones esta proporción.



El arquitecto ha dispuesto una entrada sala de estar, donde se solapan los conceptos de interior-exterior, ya que el jardín está dentro del salón. La iluminación es natural con unos paneles de vidrio coloreado que contribuyen a conformar una atmósfera de juego, un tanto pop-futurista.


Al parecer la forma de espiral vino determinada por el terreno, pero la construcción superior fue inspiración tardía. En toda la casa no hay una sola recta.


Arriba, salón comedor, en las fotos de abajo, el baño.

Senosiain construye sus obras con ferrocemento, lo que le permite que la propia estructura sean las paredes y soporten el peso, sin vigas tradicionales.El acabado rústico artesanal que adquiere no requiere embellecimientos. Además es a prueba de terremotos.

La obra de este arquitecto se inspira en el modernismo. Más de cien años antes, Gaudí ya había utilizado el acabado con fragmentos de cerámica, de efecto ondulante y tapizado para sus dragones del parque Güell, o las paredes con reflejos azulados, a la manera de una piel de reptil o de pez, de la Casa Batlló.



Los adelantos en la industria siderúrgica hicieron posible la liberación del espacio de estructuras rectilíneas, ya que no eran los muros los que sostienen la trama , sino las vigas, que estratégicamente situadas, permiten articular el espacio con total libertad, e incluso ondularlo. Sobre esto es muy recomendable este post de Vicente.

Mirad si no encontráis parecidos con el artista modernista Hunderwasser, que también aplica con libertad los colores con desenfado. Los muros rompen con el racionalismo para imitar las formas orgánicas, maleables, vivas, en definitiva.



La arquitectura modernista , salvo excepciones , se situaba en la ciudad, donde constituía un hito llamativo por la diferencia con su entorno.En este siglo XXI, se hereda la forma, pero ya no se pretende destacar.Por el contrario, las figuras se funden con el entorno, son respetuosas con el medio ambiente, buscan el impacto mínimo. Es la filosofía del tiempo que vivimos: Somos naturaleza , nuestras obras no deben salirse de ella.

Esta lección la aprovecha Javier Senosiain para construir espacios que tienen nombre de ser vivo: el tiburón, la serpiente, el hongo, la flor. etc. Podéis verlas en su web

2 comentarios:

jotav dijo...

La verdad es que son casas muy divertidas, curiosas y diferentes. Eso si dificiles de barrer, pero eso si siempre estas de rulo.

Vicente Camarasa dijo...

Realmente no sé si me gusta o me horroriza; en realidad me pasa lo mismo con todo el modernismo y sus secuelas. Gaudí casi siempre está a un paso de lo kistch, y a menduo lo pasa.